lunes, 7 de diciembre de 2009

Tabaco

Hay veces en las que miro atrás
y me recuerdo feliz y humeante
como un pan recién hecho.

Podía llevarme el placer a la boca
y dejar que me inundaran
sus más relajantes sensaciones.

Aspiraba el aroma vegetal de sus soles
y dejaba volar la imaginación
a lomos de sus volutas.

Me daba igual su procedencia.
Nunca le he aplicado al placer la ley de extranjería.
Americano, filipino, turco o cubano,
en todos encontraba el infinito goce
de una buena bocanada de humo.

Siempre le he tenido como un buen amigo.
Me acompañó en el trabajo y en el amor,
en los momentos más felices y en los difíciles.

Ahora casi no puedo enseñarlo,
casi no puede venir conmigo.

Nos vemos a escondidas
como los amores imposibles y desgraciados.
Nos vemos en las esquinas
y en las puertas del trabajo.

En nombre de la salud

¡nos han desterrado!

Dicen que mata,
como la vida.

Y yo no me voy a quedar aquí lamentándome,
Lo quiero tanto que voy a quemarlo
a bocanadas.

El que quiera
que me siga.


By *SLASH*

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